La presidenta Claudia Sheinbaum descartó el 9 de julio, durante su conferencia matutina, que su gobierno impulse un impuesto a las herencias en México. La declaración llegó en respuesta a la propuesta que la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Lenia Batres, planteó días antes en el contexto de una sesión del alto tribunal.

"Yo no estoy de acuerdo, no abriría ese debate", respondió la presidenta al ser cuestionada al respecto desde Palacio Nacional. También precisó que la administración federal no contempla una reforma fiscal para establecer este tipo de gravámenes ni tiene previsto crear nuevos impuestos.

La postura de Sheinbaum: una opinión de la ministra, no una iniciativa del gobierno

La presidenta fue explícita en deslindar la propuesta de Batres de cualquier intención del Ejecutivo Federal. "Es opinión de la ministra y tiene todo el derecho de tener una opinión; en nuestro caso no creemos que deban gravarse las herencias", afirmó.

Reconoció que los impuestos a las herencias existen en diversos países y que no se trata de una figura extraña en el derecho comparado. Sin embargo, dejó claro que eso no la convierte en una medida que su gobierno consideraría. "Se gravan prácticamente en todos los países del mundo, no es algo extraño, pero no sería un planteamiento que nosotros haríamos", añadió.

Sheinbaum también señaló que, en caso de que el gobierno requiriera incrementar la recaudación, se analizarían alternativas que no impliquen afectar directamente a la población mediante nuevos impuestos.

Qué propuso Lenia Batres y por qué

El origen del debate estuvo en una sesión de la SCJN donde se discutía si los beneficiarios de cuentas individuales de Afore de trabajadores fallecidos debían pagar ISR al recibir esos recursos. En ese contexto, la ministra Batres sostuvo que el régimen fiscal mexicano debería revisarse para que las herencias y los legados estén sujetos al pago de impuestos.

El argumento de la ministra fue de orden distributivo: cuando una persona recibe un patrimonio que no proviene de su propio esfuerzo, se reproducen las desigualdades sociales. Desde su perspectiva, el sistema tributario es el principal mecanismo para redistribuir la riqueza, y la exención actual de herencias y legados en el ISR contribuye a ampliar las diferencias patrimoniales entre la población.

La postura de Batres no prosperó en la votación de la SCJN, donde la mayoría resolvió que los beneficiarios de cuentas Afore de trabajadores fallecidos no deben pagar ISR. La presidenta ahora dejó claro que tampoco encontrará eco en el Ejecutivo.

El panorama actual: sin impuesto a herencias en el horizonte

Con la postura de Sheinbaum, el debate sobre un posible impuesto a herencias en México queda, al menos por ahora, sin viabilidad política desde el gobierno federal. La propuesta de la ministra Batres circuló en el debate público durante días y generó reacciones de distintos actores —incluida la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito (JUFED), que también rechazó la idea—, pero no encontró respaldo en ninguna de las ramas del poder que tendría que impulsarla para convertirla en ley.

El Congreso no ha presentado ninguna iniciativa en ese sentido y el Ejecutivo acaba de descartarlo de forma pública y directa. En ese escenario, durante el actual gobierno no se prevé la creación de un impuesto a las herencias en México.