Cada cierto tiempo resurge la misma pregunta: ¿las herencias pagan impuestos en México? La respuesta corta es no. La legislación mexicana no establece un impuesto específico sobre la transmisión de bienes por causa de muerte, y además la Ley del ISR señala expresamente que los ingresos obtenidos por herencia o legado están exentos del Impuesto sobre la Renta.
El tema volvió al centro del debate después de que la ministra de la SCJN, Lenia Batres, planteara la posibilidad de gravar las herencias como mecanismo para reducir la desigualdad, propuesta que fue rechazada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Mientras la discusión sigue en el terreno político, el régimen fiscal vigente permanece sin cambios.
¿Hay un impuesto a las herencias en México?
No. A diferencia de muchos países, México no tiene un impuesto específico que grave la transmisión de bienes por causa de muerte. Y adicionalmente, la Ley del ISR establece que los bienes recibidos por herencia o legado —una casa, un terreno, dinero, acciones u otros activos— están exentos del impuesto al momento de recibirlos.
La exención aplica al recibirlos, no siempre después
La exención tiene un alcance específico: cubre la transmisión de la herencia, no el aprovechamiento económico que el heredero haga de esos bienes en el futuro. Y aquí está el matiz que muchas personas no consideran:
- Si el heredero vende un inmueble recibido en herencia, la operación puede generar ISR conforme a las reglas aplicables a la enajenación de bienes inmuebles.
- Si la propiedad se renta, los ingresos por arrendamiento deben declararse y pagar los impuestos correspondientes.
- Si los bienes generan rendimientos o utilidades, esos ingresos también pueden estar sujetos a tributación.
En resumen: heredar no genera impuesto. Pero usar económicamente lo heredado puede generarlo, dependiendo del tipo de operación.
Por qué resurgió el debate
La discusión se activó durante una sesión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) donde se analizaba si los beneficiarios de cuentas Afore de trabajadores fallecidos debían pagar ISR al recibir esos recursos. La Corte resolvió que no deben pagar.
En ese contexto, la ministra Lenia Batres planteó que el régimen fiscal mexicano debería revisarse para incluir a las herencias y los legados como ingresos gravables. Su argumento fue distributivo: recibir un patrimonio sin haberlo generado mediante el trabajo propio perpetúa las desigualdades económicas, y el sistema tributario debería ser el mecanismo corrector.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió con claridad: esa propuesta no forma parte de la agenda de su gobierno. Reconoció que los impuestos a herencias existen en numerosos países, pero fue explícita en que su administración no impulsará una reforma con ese propósito ni creará nuevos impuestos de ese tipo.
Cómo lo manejan otros países
Los impuestos sobre herencias son comunes en diversas economías, aunque las reglas, tasas y exenciones varían considerablemente:
- España: impuesto sobre sucesiones y donaciones cuya carga depende de la comunidad autónoma, el monto heredado y el parentesco.
- Francia: tasas progresivas según el valor de la herencia y el grado de parentesco entre el fallecido y el heredero.
- Japón: uno de los impuestos sobre herencias más altos del mundo para grandes patrimonios.
- Corea del Sur: esquema progresivo sobre sucesiones.
- Estados Unidos: impuesto federal sobre grandes patrimonios que normalmente cubre la sucesión antes de distribuir los bienes; solo aplica a patrimonios que superen un umbral exento muy elevado.
En contraste, otros países han reducido o eliminado estos gravámenes con el argumento de evitar la doble tributación o facilitar la transmisión del patrimonio familiar.
¿Podría crearse un impuesto a herencias en México?
Sí, pero únicamente mediante una reforma aprobada por el Congreso de la Unión. El Ejecutivo ya descartó impulsar esa iniciativa. Sin una propuesta legislativa que la respalde y sin voluntad política del gobierno para promoverla, el debate permanece en el terreno de las ideas y no tiene viabilidad en el corto plazo.
Mientras eso no cambie, las herencias en México siguen sin estar sujetas a un impuesto específico y, en términos generales, permanecen exentas del ISR conforme a la legislación vigente. Lo que el heredero decida hacer con esos bienes después es otra historia fiscal.