Si no realizaste una retención de impuestos, tu gasto podría no ser deducible. Descubre las tres opciones que tienes para corregirlo y evitar problemas con el SAT. Si quieres deducir un gasto en tu declaración, hay una condición clave: hacer las retenciones de impuestos correspondientes y entregarlas al SAT. Pero, ¿qué pasa si por error o desconocimiento no lo hiciste? No te preocupes, hay soluciones.
¿Cómo corregirlo?
Si olvidaste retener impuestos, la ley te da tres opciones para arreglarlo:
- Opción 1: Cancelar y refacturar Solicita el reembolso del pago, cancela la factura y emite una nueva con la retención correcta.
- Opción 2: Emitir constancia de retención Si no puedes cancelar la factura, puedes generar una constancia de retención que justifique el impuesto retenido.
- Opción 3: Comprobante de pago de impuestos La solución más práctica: pedir al receptor del pago un documento que demuestre que sus impuestos han sido cubiertos.
Si hiciste pagos a personas físicas, revisa que hayas aplicado las retenciones necesarias. Si no lo hiciste, usa alguna de estas opciones para asegurarte de que tu gasto siga siendo deducible.