El Paquete Económico 2027 todavía no ha sido presentado formalmente ante el Congreso de la Unión, pero distintas declaraciones de funcionarios y legisladores comienzan a delinear los temas que podrían formar parte de la discusión fiscal para el próximo año.
Uno de los posibles cambios que ha cobrado relevancia es una ampliación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), particularmente sobre productos relacionados con problemas de salud, como las bebidas alcohólicas y determinados alimentos con elevados niveles de sodio.
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Amador Zamora, señaló recientemente ante diputados que la política fiscal para 2027 buscará "balancear la base tributaria" y aumentar la recaudación sin modificar, en principio, la estructura general de la carga fiscal.
Dentro de las líneas que analiza el gobierno también se encuentra la revisión de mecanismos de planeación fiscal agresiva que permiten a algunas empresas reducir de manera significativa sus tasas efectivas de tributación.
Alimentos con exceso de sodio podrían entrar al IEPS
El presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados, Carol Antonio Altamirano, confirmó el 1 de septiembre que existen propuestas de legisladores para revisar el tratamiento fiscal de productos vinculados con problemas de salud.
Entre los productos mencionados se encuentran las bebidas alcohólicas y los alimentos con elevado contenido de sodio.
De acuerdo con el legislador, la intención no sería crear nuevos impuestos ni modificar los llamados impuestos estructurales, sino realizar ajustes a gravámenes existentes, en una lógica similar a la que recientemente se ha aplicado a las bebidas azucaradas.
El posible cambio al tratamiento fiscal del sodio sería especialmente relevante para las empresas que producen, importan, distribuyen o comercializan alimentos.
Actualmente, la Ley del IEPS establece un impuesto para determinados alimentos no básicos cuando contienen una densidad calórica de 275 kilocalorías o más por cada 100 gramos.
Sin embargo, el contenido de sodio, por sí mismo, no constituye actualmente un supuesto general de causación del IEPS.
Por ello, una eventual incorporación de determinados niveles de sodio como criterio para causar el impuesto ampliaría el universo de productos sujetos al gravamen.
En otras palabras, aunque políticamente se presente como un ajuste a un impuesto existente y no como la creación de un nuevo impuesto, para los contribuyentes que actualmente no causan IEPS podría representar una nueva carga fiscal.
¿Cómo podría determinarse el IEPS por sodio?
Todavía no existe una propuesta legislativa definitiva que permita conocer la mecánica que se utilizaría. Entre las alternativas que podrían discutirse se encuentran:
- Utilizar parámetros nutricionales relacionados con la NOM-051.
- Tomar como referencia el sello de advertencia de "EXCESO SODIO".
- Establecer un nivel específico de miligramos de sodio como umbral para causar el impuesto.
- Incorporar expresamente determinados productos o categorías de alimentos a la Ley del IEPS.
La fórmula definitiva sólo podrá conocerse cuando se presente, en su caso, la iniciativa correspondiente.
Alcohol: ¿subir tasas o cambiar la forma de calcular el impuesto?
Las bebidas alcohólicas representan otro de los frentes que podrían modificarse durante la discusión fiscal de 2027.
Actualmente, el IEPS sobre bebidas alcohólicas se determina principalmente considerando el valor de la bebida y su graduación alcohólica, mediante un esquema de tasas aplicables de acuerdo con el contenido de alcohol.
Sin embargo, la Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVyL) ha planteado ante autoridades de Hacienda, Salud y legisladores una modificación más profunda: sustituir el esquema ad valorem por uno ad quantum.
La diferencia es relevante. Mientras el esquema ad valorem vincula el impuesto con el valor del producto, un esquema ad quantum determinaría el gravamen principalmente a partir de una cantidad física, en este caso, el volumen de alcohol contenido en la bebida.
La propuesta de la industria busca que una bebida de menor precio, pero con una graduación alcohólica elevada, soporte una carga fiscal proporcionalmente mayor que bajo el modelo actual.
De acuerdo con estimaciones de la CIVyL, el cambio podría generar alrededor de 3,900 millones de pesos adicionales de recaudación conjunta por IEPS e IVA.
No obstante, hasta ahora no existe certeza de que la Secretaría de Hacienda vaya a incorporar esta propuesta al Paquete Económico.
Por ello, deben distinguirse dos escenarios: un incremento de las tasas actuales del IEPS sobre bebidas alcohólicas o una modificación integral de la forma en que se calcula el impuesto.
¿Reforma fiscal sin nuevos impuestos?
Hasta ahora, el mensaje político apunta a que el gobierno federal no buscaría crear nuevos impuestos ni modificar de manera general las tasas del ISR o del IVA para 2027.
Sin embargo, esto no significa necesariamente que los contribuyentes no enfrenten mayores cargas fiscales.
La ampliación de los productos sujetos al IEPS, por ejemplo, puede considerarse técnicamente una modificación a un impuesto existente. Pero para una empresa cuyos productos actualmente no están gravados y que eventualmente queden sujetos al impuesto por su contenido de sodio, el efecto económico sería equivalente a enfrentar una nueva obligación tributaria.
Lo mismo podría ocurrir mediante aumentos de tasas, modificaciones de cuotas, ampliación de los objetos gravados o cambios en las reglas para calcular el IEPS.
Por ello, el escenario que comienza a perfilarse para 2027 parece alejarse de una reforma fiscal estructural y acercarse a una estrategia enfocada en ampliar las bases gravables, cerrar espacios de planeación fiscal y utilizar el IEPS como herramienta tanto recaudatoria como de política de salud.
8 de septiembre, fecha clave para conocer los cambios
El panorama todavía puede cambiar.
El Paquete Económico 2027 deberá ser entregado a la Cámara de Diputados a más tardar el 8 de septiembre de 2026. A partir de ese momento podrá conocerse el contenido formal de las propuestas del Ejecutivo y determinarse cuáles de los planteamientos que actualmente se encuentran sobre la mesa fueron incorporados.
Hasta entonces, cualquier modificación al IEPS sobre sodio, alcohol u otros productos debe considerarse una posibilidad y no una obligación fiscal vigente.
Para empresas, contadores y contribuyentes de los sectores involucrados, la presentación del paquete será particularmente relevante, ya que permitirá conocer no sólo si habrá cambios en las tasas, sino también si se ampliará el universo de productos sujetos al IEPS y si se modificará la mecánica para determinar el impuesto.