El Servicio de Administración Tributaria (SAT) reforzará el combate contra las empresas que utilizan facturas falsas o comprobantes de operaciones inexistentes para disminuir el pago de impuestos, particularmente mediante la generación o incremento artificial de gastos y pérdidas fiscales.

Durante la conferencia matutina de la presidenta, el titular del SAT, Antonio Martínez Dagnino, señaló que uno de los objetivos del Paquete Económico enviado al Congreso de la Unión es fortalecer los controles sobre las deducciones y pérdidas fiscales, tomando como referencia prácticas aplicadas en otros países.

El funcionario explicó que se ha identificado un patrón entre las empresas que pagan poco Impuesto sobre la Renta (ISR) o incluso determinan pérdidas fiscales: algunas de ellas utilizan comprobantes presuntamente falsos que representan hasta 10% de sus gastos.

Factureras, bajo la lupa del SAT

El SAT ha intensificado sus acciones contra las empresas que presuntamente participan en esquemas de simulación de operaciones.

Acción Cifra
Empresas "factureras" publicadas en el DOF Más de 3,000
Compañías bloqueadas por operaciones ficticias Más de 38,000
Auditorías a quienes adquirieron comprobantes Casi 2,000

El problema no se limita a quien emite las facturas. También están bajo revisión las empresas que adquieren comprobantes para respaldar gastos que no corresponden a operaciones reales, pues estas prácticas pueden impactar directamente la determinación del ISR.

El foco también está en las pérdidas fiscales

Otro de los puntos que llamó la atención del SAT es el comportamiento de las pérdidas fiscales reportadas por empresas.

Según el titular del organismo, actualmente 129 mil empresas han declarado pérdidas durante los últimos tres ejercicios fiscales, mientras que 54 mil compañías llevan cinco años consecutivos sin pagar impuestos, aun cuando han registrado un aumento en sus ingresos.

Para el SAT, estos patrones requieren una revisión cuando no existe una justificación económica que explique por qué una empresa puede incrementar sus ingresos y, al mismo tiempo, mantener pérdidas fiscales durante varios años.

Por ello, el Paquete Económico plantea fortalecer los controles y la trazabilidad de las operaciones, así como establecer mayores controles sobre determinadas deducciones y gastos corporativos.

¿Qué riesgo representa para las empresas?

El mensaje del SAT es particularmente relevante para las empresas que utilizan esquemas de facturación agresivos para reducir su base gravable.

Una factura que formalmente cumple con los requisitos fiscales no necesariamente garantiza que el gasto sea procedente para efectos del ISR.

Si la autoridad determina que la operación no existió, que el gasto no es indispensable o que existen inconsistencias en la documentación que respalda la operación, el contribuyente puede enfrentar el rechazo de la deducción y las consecuencias fiscales correspondientes.

El riesgo aumenta cuando las operaciones con proveedores cuestionados terminan generando deducciones elevadas, pérdidas fiscales recurrentes o una disminución considerable del ISR a cargo.

El SAT busca así cerrar espacios a los esquemas en los que la facturación se utiliza no como respaldo de una operación real, sino como una herramienta para reducir artificialmente la carga fiscal.

Martínez Dagnino destacó que las medidas implementadas han contribuido a elevar la recaudación tributaria, que para 2026 se estima en 15.4% del PIB, sin recurrir a la creación de nuevos impuestos ni al incremento de las tasas existentes.