Las micro y pequeñas empresas podrían tener en 2027 una nueva alternativa para determinar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) si avanza la propuesta de reforma fiscal presentada por el Gobierno federal.

Durante la conferencia matutina, el jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Antonio Martínez Dagnino, explicó que se plantea incorporar al Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) un esquema opcional.

Mediante ese esquema, determinados contribuyentes podrían calcular un IVA efectivo de 7% sobre sus ingresos, en lugar de realizar el procedimiento tradicional de IVA trasladado menos IVA acreditable.

La propuesta busca reducir la carga administrativa para las micro y pequeñas empresas, particularmente aquella relacionada con el control y acreditamiento del IVA de sus gastos.

Sin embargo, el planteamiento requiere una precisión: no significa que la tasa general del IVA se reduzca de 16% a 7%.

¿Qué significa realmente el IVA de 7%?

Actualmente, una empresa que realiza actividades gravadas debe trasladar el IVA correspondiente a sus clientes y, posteriormente, puede acreditar el IVA que pagó en sus adquisiciones y gastos cuando se cumplen los requisitos establecidos en la legislación.

En términos simplificados, el impuesto que finalmente se entrega al SAT surge de la diferencia entre el IVA trasladado y el IVA acreditable.

La propuesta para 2027 buscaría ofrecer a determinadas micro y pequeñas empresas una alternativa: en lugar de realizar todo ese cálculo, podrían optar por un mecanismo en el que el impuesto efectivo se determine aplicando un porcentaje de 7% sobre sus ingresos.

La propia discusión del especialista fiscal Mario Beltrán pone el foco precisamente en esta diferencia al plantear la pregunta: "IVA 7% ¿Por trasladar o pagar?".

El 7% no sería el IVA que se cobra al cliente

Este punto será fundamental para los contribuyentes.

La propuesta no plantea, al menos en los términos explicados hasta ahora, que una empresa deje de trasladar el IVA correspondiente a sus operaciones gravadas y simplemente cobre 7% a sus clientes.

El 7% sería un mecanismo para determinar el impuesto efectivo a cargo, de acuerdo con el esquema propuesto.

Por ello, será necesario conocer la iniciativa definitiva, así como las reglas que establezcan quiénes podrán elegir esta modalidad, cómo se calculará el impuesto y cómo deberá reflejarse en los comprobantes fiscales.

¿Por qué Hacienda propone este cambio?

El Gobierno federal sostiene que muchas micro y pequeñas empresas enfrentan una carga administrativa importante para cumplir correctamente con el IVA.

El procedimiento tradicional requiere identificar el IVA trasladado, controlar el IVA pagado en adquisiciones y determinar el monto acreditable, además de conservar la documentación que respalda las operaciones.

La alternativa del 7% buscaría simplificar este proceso.

La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el porcentaje se determinó tomando como referencia el promedio del IVA que normalmente terminan pagando las micro y pequeñas empresas después de considerar el impuesto trasladado y el IVA que pueden acreditar.

¿A quién podría beneficiar?

El mecanismo podría resultar atractivo para pequeños negocios que actualmente tienen una estructura administrativa limitada y que destinan recursos importantes al cumplimiento de sus obligaciones fiscales.

También podría representar mayor certeza sobre el monto del IVA que deberán enterar, al sustituir el cálculo tradicional por una mecánica más sencilla.

Sin embargo, no necesariamente será conveniente para todos los contribuyentes.

Una empresa que actualmente genera una cantidad importante de IVA acreditable podría obtener un resultado diferente bajo el esquema de 7%. Por ello, antes de elegir la modalidad simplificada será necesario comparar cuánto IVA paga actualmente frente al impuesto que resultaría de aplicar el nuevo porcentaje.

El punto clave: hacer números antes de elegir

Para un contribuyente que tenga ingresos de un millón de pesos en un periodo determinado, por ejemplo, una tasa efectiva de 7% representaría un IVA a cargo de 70 mil pesos, bajo el supuesto de que el mecanismo propuesto se aplique directamente sobre esos ingresos.

Pero bajo el sistema tradicional, el resultado dependería del IVA trasladado y del IVA acreditable correspondiente a sus adquisiciones y gastos.

Por eso, el 7% no debe verse automáticamente como una reducción de impuestos.

Para algunos negocios podría representar una simplificación administrativa; para otros, dependiendo de su estructura de costos y del IVA que actualmente acreditan, podría ser necesario evaluar si económicamente les conviene.

Falta conocer las reglas definitivas

El cambio todavía forma parte de la propuesta fiscal para 2027, por lo que será necesario esperar el proceso legislativo y, en su caso, las disposiciones que establezcan las condiciones específicas del nuevo mecanismo.

Entre los aspectos que deberán definirse están los contribuyentes que podrán optar por él, los requisitos, la forma de calcular el 7%, el tratamiento del IVA acreditable y la manera en que se deberá facturar y declarar el impuesto.

Por ahora, el mensaje para las micro y pequeñas empresas es claro: el Gobierno plantea una nueva alternativa para simplificar el cumplimiento del IVA, pero "IVA de 7%" no significa que la tasa general del impuesto pase de 16% a 7%.

La diferencia entre el IVA que se traslada y el IVA que finalmente se paga al SAT será uno de los puntos que los contribuyentes deberán analizar con mayor atención si la propuesta entra en vigor en 2027.