El nuevo marco propone analizar la trazabilidad de las órdenes, los controles de riesgo, la separación de activos, las pruebas de reservas y los límites del uso de inteligencia artificial antes de evaluar una plataforma.

Valqevia presentó un marco de revisión compuesto por cinco criterios para ayudar a usuarios, empresas y analistas a examinar las afirmaciones realizadas por las plataformas de activos digitales.

La propuesta parte de una diferencia fundamental: describir una medida de seguridad no equivale a demostrar que funciona.

En el sector de los activos digitales, conceptos como ejecución justa, custodia segura, reservas verificadas o gestión de riesgos mediante inteligencia artificial aparecen con frecuencia en la comunicación de las plataformas. Sin embargo, esas afirmaciones pueden resultar difíciles de evaluar cuando no están acompañadas de información sobre su alcance, metodología, fecha y limitaciones.

El marco de Valqevia organiza la revisión alrededor de cinco preguntas: si una operación puede reconstruirse, cuándo se aplican los controles de riesgo, cómo se separan los activos de los clientes, qué demuestra realmente una prueba de reservas y quién conserva la responsabilidad cuando interviene un sistema de inteligencia artificial.

La herramienta no califica plataformas ni confirma que todos los controles mencionados se encuentren implementados. Su objetivo es establecer qué información debería solicitarse antes de considerar verificada una afirmación.

¿Es posible reconstruir el recorrido de una orden?

El primer criterio se concentra en la trazabilidad de las operaciones.

Una plataforma debería poder explicar cómo recibe, ordena, ejecuta y registra las instrucciones de compra, venta o cancelación. También debería indicar qué regla determina la prioridad cuando varias órdenes compiten por el mismo precio.

La prioridad precio-tiempo es uno de los mecanismos utilizados para ordenar operaciones dentro de un libro central. Bajo este principio, las órdenes con mejor precio se procesan primero y, cuando dos órdenes tienen el mismo precio, se respeta el momento en que fueron recibidas.

Para que esta regla pueda comprobarse, la plataforma necesita conservar un registro ordenado de los eventos. Ese historial permite reconstruir el estado del libro de órdenes en un momento determinado y revisar una operación cuando existe una reclamación o una diferencia en la ejecución.

La disponibilidad de estos registros también puede resultar relevante para empresas y participantes profesionales que necesitan documentar operaciones con fines de control interno, conciliación o auditoría.

¿Los controles de riesgo se aplican antes de ejecutar?

El segundo criterio distingue entre los controles preventivos y la vigilancia realizada después de una operación.

Antes de permitir que una orden llegue al sistema de ejecución, una plataforma puede revisar el saldo disponible, los límites de la cuenta, la exposición acumulada y la disponibilidad del producto en la jurisdicción correspondiente.

Cuando estas comprobaciones se realizan dentro del mismo proceso de la orden, el sistema puede rechazar una instrucción que supere los límites definidos antes de que produzca una nueva exposición.

El marco plantea que las plataformas deberían explicar si estos controles son sincronizados, qué ocurre cuando una validación falla y cómo se modifican los límites durante periodos de alta volatilidad.

La velocidad continúa siendo un componente importante de la infraestructura, pero una cifra de latencia aislada no permite conocer qué revisiones se realizaron antes de ejecutar una operación.

¿Cómo se mantienen separados los activos de los clientes?

La tercera pregunta se refiere a la separación entre los recursos de los clientes y los activos utilizados para las operaciones de la empresa.

Una declaración general sobre “fondos segregados” debería estar respaldada por información que explique cómo se registra esa separación en los libros internos, las cuentas bancarias y las carteras de activos digitales.

También es necesario identificar quién puede autorizar un movimiento, qué controles impiden que una sola persona transfiera fondos y cómo se concilian los saldos internos con los activos mantenidos en redes blockchain o por proveedores de custodia.

Cuando se utilizan diferentes niveles de almacenamiento, como carteras operativas, sistemas con autorizaciones múltiples y almacenamiento fuera de línea, la plataforma debería explicar la función de cada nivel y las reglas aplicadas para mover activos entre ellos.

La separación reduce determinados riesgos operativos, pero no elimina la necesidad de revisar las condiciones legales de la custodia, los proveedores involucrados y las excepciones previstas en los documentos de servicio.

¿Qué demuestra una prueba de reservas?

El cuarto criterio propone revisar cuatro elementos: la fecha de la información, los activos incluidos, el cálculo de las obligaciones con los clientes y la participación de un examinador independiente.

Mostrar direcciones de carteras permite conocer determinados saldos, pero no demuestra por sí solo que esos activos cubran todas las obligaciones de una plataforma.

Una revisión más completa debe comparar las reservas con los saldos que la plataforma adeuda a sus clientes. También debe permitir comprobar que los registros utilizados no excluyeron determinadas cuentas y que la entidad controla las direcciones declaradas.

Algunos sistemas utilizan estructuras criptográficas, como los árboles de Merkle, para que cada usuario pueda verificar que su saldo fue incorporado al conjunto de obligaciones analizadas sin revelar públicamente la información de otras cuentas.

Aun así, una prueba de reservas refleja una situación en una fecha específica. No confirma por sí sola la ausencia de pasivos fuera de balance y no sustituye una auditoría financiera completa. Por eso, su alcance y sus limitaciones deben aparecer junto con el resultado.

¿Quién responde por las decisiones de la inteligencia artificial?

La quinta pregunta aborda el uso de modelos automatizados en tareas como detección de anomalías, vigilancia de operaciones, evaluación de riesgos, protección de cuentas y selección de rutas de ejecución.

La inteligencia artificial puede procesar grandes cantidades de información y señalar actividades que requieren revisión. Sin embargo, su uso no debería eliminar la responsabilidad de la plataforma ni impedir que una decisión sea revisada.

El marco recomienda comprobar si cada modelo tiene un responsable, si fue validado por un área diferente de la que lo desarrolló y si existe vigilancia sobre cambios en su desempeño.

También es importante conocer qué decisiones puede tomar automáticamente, cuáles necesitan autorización humana y qué procedimiento puede seguir un usuario cuando una acción automatizada afecta su cuenta.

Valqevia plantea que los modelos pueden identificar, clasificar y marcar situaciones de riesgo, mientras que las decisiones con consecuencias importantes deben permanecer sujetas a una estructura documentada de supervisión y revisión humana.

La diferencia entre una afirmación y una evidencia

El marco utiliza cuatro estados para organizar la información: completado, en revisión, planificado y no disponible.

Esta clasificación busca evitar que una capacidad incluida en un plan de desarrollo sea presentada como una función disponible o que una descripción técnica sea interpretada como una verificación independiente.

Una plataforma puede encontrarse en proceso de desarrollar controles adicionales. En ese caso, la información debería indicar claramente qué elementos ya funcionan, cuáles están siendo evaluados y cuáles todavía no cuentan con evidencia pública.

La misma distinción se aplica a licencias, registros y disponibilidad geográfica. La constitución o el registro de una empresa no significa automáticamente que todos sus servicios estén autorizados en todos los mercados.

Los usuarios deben verificar la entidad con la que contratarán, los productos disponibles en su jurisdicción, las restricciones aplicables y los documentos que recibirán para registrar y conciliar sus operaciones.

Valqevia prevé utilizar estos cinco criterios como base para futuras publicaciones sobre infraestructura de mercado, controles de riesgo, protección de activos y supervisión de sistemas automatizados. Cada actualización deberá distinguir entre el diseño previsto y las capacidades que cuenten con documentación verificable.

Acerca de Valqevia

Valqevia es un proyecto de infraestructura para mercados de activos digitales. Su propuesta se centra en la ejecución determinista de órdenes, los controles de riesgo, la protección de activos, la verificación de información operativa y el uso de sistemas inteligentes bajo supervisión humana.

Las descripciones sobre funciones futuras, características técnicas, disponibilidad de productos y expansión geográfica representan planes sujetos a desarrollo, revisión legal y requisitos aplicables en cada jurisdicción.

Más información: https://www.vipzhuan.com
Contacto: [email protected]

Aviso legal

Este contenido tiene fines exclusivamente informativos. No constituye una oferta de valores, una invitación para comprar o vender activos digitales ni asesoramiento financiero, fiscal o legal.

Los activos digitales pueden presentar alta volatilidad y riesgos relacionados con tecnología, custodia, liquidez, contrapartes y cambios regulatorios. Los usuarios deben realizar su propia revisión, consultar los documentos legales correspondientes y determinar si un servicio se encuentra disponible en su jurisdicción antes de utilizarlo.