Cuando se habla de contabilidad electrónica, muchas personas piensan únicamente en un programa contable.

Sin embargo, la legislación fiscal establece una estructura mucho más amplia de información que permite reconstruir todas las operaciones de un contribuyente.

Entre los principales elementos se encuentran el catálogo de cuentas, la balanza de comprobación y las pólizas contables, documentos previstos dentro de la regulación aplicable en materia de contabilidad electrónica.

Catálogo de cuentas

Es el documento que organiza todas las cuentas contables utilizadas por la empresa.

Además de servir para el registro interno, permite homologar la información cuando el SAT solicita la contabilidad.

Balanza de comprobación

Resume los movimientos y saldos de cada cuenta en un periodo determinado.

Este documento permite identificar si la información financiera mantiene equilibrio y facilita la detección de inconsistencias.

Pólizas contables

Las pólizas muestran el detalle de cada operación registrada.

En ellas deben poder identificarse los comprobantes fiscales relacionados, las cuentas afectadas y, en su caso, los medios de pago utilizados.

¿Por qué es importante mantenerlos actualizados?

Durante una revisión fiscal, el SAT puede solicitar estos documentos para verificar que los registros coincidan con los CFDI, las declaraciones, los estados financieros y los pagos realizados.

Las diferencias entre estos documentos suelen convertirse en observaciones dentro de auditorías fiscales.