El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) dio de baja un registro patronal que concentraba alrededor de 55 mil supuestos trabajadores, al detectar que se trataba de una empresa ficticia utilizada para simular relaciones laborales. Así lo informó Eduardo Alcaraz Prous, titular de la Unidad de Incorporación al Instituto.
La cancelación de ese registro fue lo que explicó la caída en las cifras de empleo formal reportadas en mayo. "No se perdieron 55 mil empleos porque se trataba de un fraude; esos puestos de trabajo nunca existieron. Tampoco desapareció una empresa, ya que en realidad no existía. Pero, en términos administrativos, la cancelación de ese registro patronal fue la que explicó la baja del empleo reportada en mayo", explicó el funcionario.
Cómo detecta el IMSS estos esquemas
El IMSS identifica posibles simulaciones mediante modelos de riesgo, inspecciones y visitas domiciliarias para verificar que existan realmente las empresas, los centros de trabajo y la relación laboral reportada. Las revisiones son parte de los procedimientos ordinarios establecidos en la Ley del Seguro Social.
Cuando el Instituto detecta una inscripción improcedente, procede a eliminar las semanas de cotización generadas por esa simulación, conforme a los artículos 218 al 221 de la Ley del Seguro Social y al artículo 61 del Reglamento de Clasificación de Empresas, Recaudación y Fiscalización. "El ajuste de semanas no es algo que sea arbitrario del IMSS; ocurre cuando se verifican estos supuestos que no dan cabida a una relación laboral por la cual una persona se registró en el Instituto", precisó Alcaraz Prous.
Qué pierden los trabajadores que usaron ese esquema
Las consecuencias para quienes cotizaron bajo un registro fraudulento son concretas y pueden ser graves. Al cancelarse las semanas acreditadas mediante esa simulación, el trabajador puede dejar de cumplir los requisitos mínimos para obtener una pensión —las 500 semanas exigidas por la Ley de 1973 o las equivalentes bajo el régimen de 1997.
El impacto puede ir más lejos. En algunos casos, si el trabajador ya estaba pensionado, la pensión puede suspenderse hasta que aclare su situación, o bien el monto puede ajustarse a la baja. "Ha habido casos en los cuales la pensión se puede suspender para que el propio trabajador pueda acercarse y aclarar la situación, o bien se ha ajustado el monto de la pensión", señaló el funcionario.
El perfil más vulnerable: quienes buscan recuperar semanas para pensionarse
El esquema fraudulento suele apuntar a un perfil específico de trabajador: quien tiene derecho a pensionarse bajo la Ley de 1973, cuenta con las 500 semanas necesarias pero dejó de cotizar hace años o décadas, y necesita reactivar la conservación de derechos. Esa reactivación requiere haber cotizado al menos 52 semanas previas a la solicitud de pensión.
Ante esa necesidad, muchos recurren a gestores o "coyotes" que ofrecen inscribirlos en una empresa o cooperativa —real o ficticia— a cambio de un pago. El problema es que ese camino puede derivar en un esquema de simulación laboral que termina costándole al trabajador tanto su dinero como las semanas que ya tenía acumuladas.
"El trámite puede realizarse directamente ante el IMSS, sin necesidad de recurrir a gestores o simular una relación laboral", advirtió Alcaraz Prous.
Las opciones legales para reactivar la cotización
El IMSS cuenta con dos mecanismos formales y completamente en línea para que cualquier persona pueda incorporarse voluntariamente y reactivar sus semanas de cotización sin intermediarios:
- Modalidad 10 – Persona Trabajadora Independiente: disponible desde hace cuatro años, permite a cualquier persona incorporarse voluntariamente al Instituto con una aportación aproximada de 2,000 pesos mensuales. Puede tramitarse completamente en línea.
- Modalidad 40 – Continuación voluntaria en el régimen obligatorio: permite a quienes ya tienen semanas cotizadas continuar aportando para acumular las semanas necesarias para una pensión o para recuperar la conservación de derechos. También se realiza en línea.
Ambas opciones eliminan la necesidad de recurrir a gestores externos y evitan el riesgo de caer en esquemas de simulación. El IMSS supervisó durante 2025 alrededor de 6 mil expedientes relacionados con la Modalidad 40 para verificar que cumplieran los requisitos legales, aunque no todos derivaron en cancelaciones.
El mensaje del IMSS para los trabajadores
La advertencia del Instituto es directa: quien paga a un intermediario para que lo inscriba en una empresa inexistente no solo arriesga el dinero que entrega como pago por ese servicio. También pone en riesgo las semanas de cotización que ya tenía acumuladas legítimamente a lo largo de su vida laboral.
El camino legal existe, es accesible y puede hacerse sin salir de casa. Antes de recurrir a cualquier gestor que ofrezca regularizar la situación ante el IMSS a cambio de un pago, conviene verificar directamente con el Instituto cuáles son las opciones formales disponibles.