La Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) no se reparte en partes iguales entre todos los empleados. El monto que recibe cada persona depende de dos factores que la Ley Federal del Trabajo (LFT) establece con claridad: el salario percibido durante el año y los días efectivamente laborados. Conocer cómo funciona ese cálculo puede marcar una diferencia en lo que recibes.

Lo que muchos trabajadores no saben es que no todas las ausencias reducen el pago. Algunas situaciones que implican no estar presente en el trabajo sí se cuentan como días laborados para efectos de la PTU.

Cómo se divide el dinero entre los trabajadores

El total que la empresa debe repartir se divide en dos partes iguales, y cada mitad sigue una lógica distinta:

  • Primera mitad: se distribuye en proporción a los días trabajados por cada empleado respecto del total de días trabajados por toda la plantilla durante el año.
  • Segunda mitad: se reparte en función del salario percibido por cada trabajador. Quien tuvo mayores ingresos durante el ejercicio recibe una proporción más alta de esta parte.

Eso significa que dos trabajadores con el mismo salario pueden recibir montos distintos de PTU si uno de ellos tuvo más ausencias durante el año. Y dos trabajadores con los mismos días laborados pueden recibir montos distintos si sus salarios fueron diferentes.

Las ausencias que sí cuentan como días laborados

La ley reconoce que ciertas ausencias no deben penalizar al trabajador en el cálculo de su PTU. Los siguientes casos se consideran días trabajados aunque el empleado no haya estado presente:

  • Incapacidades por maternidad.
  • Incapacidades derivadas de riesgos de trabajo —accidentes o enfermedades profesionales—.
  • Días festivos oficiales y descansos semanales.
  • Vacaciones a las que el trabajador tiene derecho.
  • Permisos establecidos en el contrato colectivo de trabajo.
  • Permisos para actividades sindicales.

En todos esos casos, los días se suman al cómputo individual del trabajador como si hubiera laborado normalmente, lo que protege el monto de PTU que le corresponde.

Las ausencias que sí pueden reducir tu PTU

No ocurre lo mismo con todas las situaciones. Hay casos en que los días no laborados sí se restan del cómputo individual y, por tanto, reducen la proporción que recibe el trabajador:

  • Permisos con o sin goce de sueldo no contemplados en el contrato colectivo.
  • Incapacidades por enfermedad general —las que otorga el IMSS por padecimientos no relacionados con el trabajo—.
  • Faltas injustificadas.

Este último punto suele sorprender a los trabajadores. Una incapacidad por enfermedad general —como una gripe, una cirugía o cualquier padecimiento que no derive de un riesgo laboral— no cuenta como días trabajados para la PTU, aunque el IMSS haya pagado el subsidio correspondiente durante ese periodo.

Por qué conviene revisar el cálculo antes de aceptarlo

Los errores en el conteo de días laborados son más frecuentes de lo que parece. Un día marcado incorrectamente como falta injustificada en lugar de incapacidad por riesgo de trabajo, o unas vacaciones que no se registraron como tales, pueden reducir la PTU del trabajador sin que nadie lo note.

La recomendación es revisar los recibos de nómina del año anterior e identificar cómo quedaron registradas las ausencias. Si hubo incapacidades, permisos o periodos de descanso durante 2024, vale la pena confirmar que el tipo de ausencia quedó correctamente clasificado en el sistema de la empresa, porque esa clasificación es la que define si esos días suman o no al cómputo de la PTU.

Si el trabajador detecta una diferencia entre el monto recibido y el que debería corresponderle según el cálculo correcto, puede solicitar aclaraciones al área de recursos humanos o, si no obtiene respuesta satisfactoria, acudir a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) para recibir asesoría gratuita.