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Estos retos tendrán las empresas para aplicar la nueva regulación del home office

(Imagen: Shutterstock)
15 diciembre, 2020

A partir del 1 de enero del próximo año, las empresas deberán cumplir con nuevos requisitos en torno a la modalidad del home office.

Recientemente los legisladores aprobaron la iniciativa de reforma que modificará la Ley Federal del Trabajo (LFT), regulando el teletrabajo y ampliando las obligaciones patronales al respecto.

La firma de asesoría empresarial KPMG vislumbra siete retos que harán difícil el cumplimiento de la nueva normatividad, toda vez que entra en vigor el 1 de enero de 2021, momento en que con toda seguridad la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19 seguirá vigente y, por ende, muchos trabajadores seguirán laborando desde sus casas, para prevenir contagios en el lugar de trabajo.

1 Modificación de contratos y reglamentos

La firma de consultoría apunta que será un reto para los patrones hacer contratos que fijen por escrito las nuevas condiciones de trabajo. Se requiere que quede asentado qué equipo se le entrega a los trabajadores para prestar sus labores, así como cuáles serán los mecanismos de contacto y supervisión, y los horarios de trabajo.

2 Modificaciones a los contratos colectivos de trabajo o reglamentos interiores

Las modificaciones legislativas requieren negociar con los sindicatos las condiciones de los trabajadores que se desempeñen en esta modalidad de trabajo, lo que significará un reto. En caso de no haber contrato colectivo, se requiere especificar en el reglamento interior de trabajo cuáles serán los mecanismos de contacto entre los trabajadores.

3 Proporcionar el equipo adecuado

Una de las principales dificultades es la de proveer el equipo necesario para el trabajo, además de encargarse de instalarlo y darle mantenimiento. Esto incluye herramientas como computadoras, sillas ergonómicas e impresoras. Sin embargo, dice KPMG, este rubro queda abierto a muchas interpretaciones respecto a qué tipo de equipo está incluido y cuál no.

Además de los costos de proporcionar e instalar el equipo, está el reto contable de llevar el registro y control de estos equipos.

4 Pago de servicios de telecomunicación y electricidad

Se requiere que el patrón pague la parte proporcional de los servicios de electricidad e internet. Sin embargo, KPMG apunta que esto abre algunas interrogantes, como si el pago se debe hacer en especie o en efectivo, o qué documentación deberá usarse para probar a la autoridad fiscal que no es un sobresueldo.

Tampoco queda claro cuáles serán los requisitos fiscales con los que hay que cumplir para su deducibilidad ni la forma en que se calculará la parte proporcional de la electricidad.

Según KPMG, no son claros los alcances de este punto en la nueva normatividad, pues abre la puerta a que se incluyan otro tipo de costos.

“Para los patrones es necesario que las autoridades laborales sean claras, específicas, y homologuen las nuevas disposiciones con las leyes fiscales y de seguridad social para evitar malentendidos o, inclusive, abusos que lleven a no pagar los impuestos y las cuotas de seguridad social correctamente”, explican.

5 Derecho a la desconexión

La legislación también deberá garantizar el derecho a la desconexión para los trabajadores, consistente en que al final de su jornada laboral puedan desentenderse de todas las cosas relacionadas al trabajo.

Sin embargo, la consultora se pregunta si los trabajadores no se sentirán intimidados al ejercer este derecho en un contexto de crisis, por temor a perder su empleo. Habría que hacer cambios a los estilos de liderazgo.

6 Capacitación

Adoptar modalidades de trabajo distintas, que requieren el uso de herramientas tecnológicas distintas, hará necesario dar capacitación a los trabajadores. Según la encuesta de KPMG titulada El futuro de Recursos Humanos en la nueva realidad, ante nuevos modelos de trabajo como este, 72% de los encuestados consideró importante desarrollar nuevas competencias en los trabajadores. De estos, el 77% planea desarrollar y ampliar las habilidades digitales de hasta 30% de su personal durante los próximos dos a tres años.

7 Promover el equilibrio de la relación laboral

Por último, de acuerdo a KPMG otro aspecto difícil de implementar será garantizar que las condiciones de los trabajadores a distancia sean iguales que los trabajadores presenciales, además de que se requiere  que haya perspectiva de género para que puedan equilibrar el trabajo con su vida personal.

Sin embargo, más allá de señalar este aspecto como un reto difícil de cumplir, no queda claro por qué KPMG lo considera como un reto, pues no aportan más detalles al respecto.


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