La idea de Prodecon contra la facturación de operaciones inexistentes se queda corta

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Nuestro columnista, Manuel Baltazar Mancilla, opina que la propuesta de la Prodecon no es suficiente para desalentar la facturación de operaciones inexistentes.


Al parecer existen algunos empresarios mal asesorados por pseudo consultores, o mejor dicho delincuentes de cuello blanco, que hacen deducibles CFDI de facturación de operaciones inexistentes.

Es una triste historia que ha desacreditado a la profesión contable, pues al ser los contadores quienes se encargan de calcular los impuestos de los contribuyentes, también han sido el blanco principal de quienes venden facturas para provocar un menor pago de impuestos.

En este orden de ideas, el empresario que tenía utilidades fiscales gravables de impuesto sobre la renta (ISR) y compra facturas para bajar dicha base, puede llegar a no pagar tributo alguno. La fórmula empeora cuando el delincuente incluso le ofrece devolverle parte del impuesto al valor agregado (IVA), que es pagado en la contraprestación. ¿Cómo es que funciona este sistema?

Se crea una red corporativa de empresas con múltiples niveles que provoca pérdidas fiscales y saldos a favor de IVA. Conforme se alejan de la empresa que fiscalmente cumple a cabalidad con sus obligaciones tributarias, hay empresas de dicha red que pagan los impuestos en cantidades menores a las debidas e inclusive no pagan impuesto alguno. En la cascada de operaciones hay empresas que pueden justificar sus grandes pérdidas, así como sus saldos a favor de IVA. Son las últimas las que pueden vender facturas.

En este sentido la Prodecon lanzó hace unos días una propuesta para encarecer el proceso de las operaciones interred del grupo delincuencial, mediante una fórmula muy sencilla, retener el IVA de operaciones entre empresas, cuando lo que se facture corresponda a servicios.

Si revisamos la operación, el delincuente puede facturar debido a que otras empresas que le han facturado no han pagado impuestos, y sobre esa base, el hecho de retenerles IVA entre los procesos, provocaría que entre más operaciones interred existan más costoso se vuelva el mismo, y la defraudación en riesgo sea más alta.

Es importante manifestar que hasta aquí se pueden llegar a tipificar en forma presuntiva dos delitos, para ambas partes de la ecuación, por un lado el de defraudación fiscal, y por el otro el de blanqueo de capitales, sin menoscabo de poder caer en otras posibles conductas delictivas.

Por otro lado la propuesta de la Prodecon ataca el IVA y genera mayores costos en la cadena, sin embargo, no ataca necesariamente la transmisión indebida de reducciones de la base de ISR, y en este sentido habrá que pensar en otra alternativa, quizás en la misma forma, mediante una retención del 10% de ISR sobre la base del servicio cobrado.

Pongo sobre la mesa mi humilde opinión, a fin de considerar encarecer también la cadena en materia de ISR. Espero en breve encontremos el camino para detener a estos pseudo asesores y empresarios que delinquen a costa de los que sí pagamos puntualmente y bien los impuestos.

Nos seguimos leyendo en la próxima.


El Contribuyente es un medio plural que admite puntos de vista diversos. En tal sentido, la opinión expresada en esta columna es responsabilidad sólo del autor.

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