¿Es malo decir groserías en las empresas?

¿Te has preguntado si tu florido lenguaje afecta el ambiente laboral de tu empresa? Aquí la respuesta.


Quizá para ti decir malas palabras en el trabajo es normal, pero es importante que sepas si este tipo de lenguaje molesta o agrede a tu equipo. Martha García, de American Management Association (AMA), cuenta que en una empresa de Ciudad Juárez, Chihuahua, lugar donde abunda la industria maquiladora, parte de la costumbre de los colaboradores era utilizar apodos y palabras altisonantes. “Después de un tiempo, los varones pasaron a los albures. Las mujeres también empezaron a usar ese tipo de bromas para tratar de ser incluidas, y se hizo un ambiente muy pesado”, explica.



La especialista, que fue contratada para dar un curso sobre estos temas a los trabajadores, dice que en la empresa se relajaron las normas, hubo faltas de respeto, las bromas despertaron deseos de venganza, se empezaron a cobrar las cuentas entre ellos y esto generó una escalada en las agresiones.

Para retomar el clima organizacional en este tipo de casos, la especialista dice que se tiene que diseñar un plan de intervención, generalmente con la ayuda de un consultor, que funciona como un tratamiento médico: cuando usted se siente mal, el médico le hace una serie de preguntas y en función de ese conjunto de síntomas determina cuál es el problema o los problemas, para recetar el tratamiento.

“Para el diagnóstico y la intervención existen diferentes herramientas, pero sanear una cultura organizacional puede llevar años”, expresa la especialista.

¿Qué puede suceder en el área directiva?

En la regulación del lenguaje, la dirección juega un papel importante. Si el directivo habla con mentadas de madre, muchos comprenden que éste es un lenguaje común y los que no dicen groserías pueden empezar a decirlas porque al jefe le gustan y así se expresa.

De acuerdo con el doctor Sergio Antonio Bastar, fundador y director del despacho de psicología organizacional Investigación, desarrollo y asesoría organizacional (Idea), “desgraciadamente el lenguaje se ha degradado mucho en ese sentido, y se asume que como todo mundo lo dice, entonces para nadie es una falta de respeto”.

Sin embargo, hay personas a las que les molesta escuchar ciertas palabras, sobre todo si se les usa para calificar su persona o su trabajo de manera negativa. Por eso es importante tener cuidado con las palabras que elegimos.

Estos son algunos consejos del experto para evitar que los directivos ofendan a sus colaboradores.

1 Conoce a tu equipo

Para que los colaboradores no se ofendan, el directivo o la empresa tienen que platicar con sus colaboradores. Si el jefe se acercar e intenta conocer a la gente descubrirá cuál es el modo de ser de cada quién y qué es lo que les incomoda.

Tal vez haya colaboradores a los que se les pueda hablar con groserías porque ése es el lenguaje que ellos suelen utilizar, pero quizá a sus compañeros hay que hablarles con mayor propiedad y formalidad.

2 Adáptate a los demás

Hay directivos que quieren que todo mundo se amolde a ellos y se olvidan de una máxima de liderazgo: el líder está al frente, no para servirse del grupo, sino para servir al grupo. Los jefes deben hacer lo posible por mantener un ambiente en el que los demás se sientan cómodos.

La ridiculización sería ‘si ya saben cómo soy para que me invitan o para qué me dan de tomar’. Es una falta de habilidad social básica, pero por increíble que parezca hay directivos de grandes empresas que son así.

3 Cuida la intención

Si utilizas una grosería para señalar un acierto o para aplaudir el talento de alguien, es probable que la persona no se sienta ofendida, incluso aunque no acostumbre utilizar malas palabras. Sin embargo, es un hecho que si utilizas groserías para regañar a un empleado o para criticar su desempeño, él se sentirá agredido (aunque suela hablar de la misma manera que tú). Elige las palabras correctas y no digas nada que pueda agredir y lastimar a un colaborador.

Suscríbete al newsletter aquí.

Visita nuestro canal de YouTube.



Deja un comentario








¿Es malo decir groserías en las empresas?

¿Te has preguntado si tu florido lenguaje afecta el ambiente laboral de tu empresa? Aquí la respuesta.


Quizá para ti decir malas palabras en el trabajo es normal, pero es importante que sepas si este tipo de lenguaje molesta o agrede a tu equipo. Martha García, de American Management Association (AMA), cuenta que en una empresa de Ciudad Juárez, Chihuahua, lugar donde abunda la industria maquiladora, parte de la costumbre de los colaboradores era utilizar apodos y palabras altisonantes. “Después de un tiempo, los varones pasaron a los albures. Las mujeres también empezaron a usar ese tipo de bromas para tratar de ser incluidas, y se hizo un ambiente muy pesado”, explica.



La especialista, que fue contratada para dar un curso sobre estos temas a los trabajadores, dice que en la empresa se relajaron las normas, hubo faltas de respeto, las bromas despertaron deseos de venganza, se empezaron a cobrar las cuentas entre ellos y esto generó una escalada en las agresiones.

Para retomar el clima organizacional en este tipo de casos, la especialista dice que se tiene que diseñar un plan de intervención, generalmente con la ayuda de un consultor, que funciona como un tratamiento médico: cuando usted se siente mal, el médico le hace una serie de preguntas y en función de ese conjunto de síntomas determina cuál es el problema o los problemas, para recetar el tratamiento.

“Para el diagnóstico y la intervención existen diferentes herramientas, pero sanear una cultura organizacional puede llevar años”, expresa la especialista.

¿Qué puede suceder en el área directiva?

En la regulación del lenguaje, la dirección juega un papel importante. Si el directivo habla con mentadas de madre, muchos comprenden que éste es un lenguaje común y los que no dicen groserías pueden empezar a decirlas porque al jefe le gustan y así se expresa.

De acuerdo con el doctor Sergio Antonio Bastar, fundador y director del despacho de psicología organizacional Investigación, desarrollo y asesoría organizacional (Idea), “desgraciadamente el lenguaje se ha degradado mucho en ese sentido, y se asume que como todo mundo lo dice, entonces para nadie es una falta de respeto”.

Sin embargo, hay personas a las que les molesta escuchar ciertas palabras, sobre todo si se les usa para calificar su persona o su trabajo de manera negativa. Por eso es importante tener cuidado con las palabras que elegimos.

Estos son algunos consejos del experto para evitar que los directivos ofendan a sus colaboradores.

1 Conoce a tu equipo

Para que los colaboradores no se ofendan, el directivo o la empresa tienen que platicar con sus colaboradores. Si el jefe se acercar e intenta conocer a la gente descubrirá cuál es el modo de ser de cada quién y qué es lo que les incomoda.

Tal vez haya colaboradores a los que se les pueda hablar con groserías porque ése es el lenguaje que ellos suelen utilizar, pero quizá a sus compañeros hay que hablarles con mayor propiedad y formalidad.

2 Adáptate a los demás

Hay directivos que quieren que todo mundo se amolde a ellos y se olvidan de una máxima de liderazgo: el líder está al frente, no para servirse del grupo, sino para servir al grupo. Los jefes deben hacer lo posible por mantener un ambiente en el que los demás se sientan cómodos.

La ridiculización sería ‘si ya saben cómo soy para que me invitan o para qué me dan de tomar’. Es una falta de habilidad social básica, pero por increíble que parezca hay directivos de grandes empresas que son así.

3 Cuida la intención

Si utilizas una grosería para señalar un acierto o para aplaudir el talento de alguien, es probable que la persona no se sienta ofendida, incluso aunque no acostumbre utilizar malas palabras. Sin embargo, es un hecho que si utilizas groserías para regañar a un empleado o para criticar su desempeño, él se sentirá agredido (aunque suela hablar de la misma manera que tú). Elige las palabras correctas y no digas nada que pueda agredir y lastimar a un colaborador.

Suscríbete al newsletter aquí.

Visita nuestro canal de YouTube.



Deja un comentario