SAT y FGR detectan presunto lavado millonario con empresas factureras
El expediente ya se considera uno de los tres asuntos de lavado más importantes en años recientes. Así operó el presunto esquema
La Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) y la Secretaría de Hacienda investigan un presunto esquema de lavado de dinero que habría movilizado cerca de 10 mil millones de pesos en un periodo menor a tres años. Por su volumen, el expediente ya es considerado uno de los tres asuntos judicializados más importantes por lavado de activos en años recientes en México, de acuerdo con información publicada por el periódico Reforma.
Las empresas señaladas en la investigación son Optimización Dalga, Lovies y OHAT, constituidas en 2015 ante notarios públicos de la Ciudad de México y el Estado de México.
El volumen de operaciones que llama la atención de las autoridades
La investigación de la FEMDO documenta movimientos bancarios realizados en dos periodos: entre enero de 2016 y abril de 2018, y entre julio y octubre de 2019. En esos lapsos, las tres compañías acumularon:
- 17,566 depósitos por un total de 9,631.8 millones de pesos.
- 55,644 retiros por un total de 9,629.4 millones de pesos.
El monto investigado es comparable al presupuesto anual que el gobierno federal asignó en 2026 a dependencias como la Secretaría de Relaciones Exteriores o la Secretaría de Gobernación, lo que da dimensión a la magnitud del caso.
El vínculo con empresas factureras
Un elemento central de la indagatoria es el destino de esos recursos. Según las autoridades, gran parte de los movimientos fueron dirigidos a cientos de personas físicas y morales, algunas de las cuales aparecen en el listado del SAT de Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS), conocidas como “factureras”.
Estas empresas son investigadas porque presuntamente emiten comprobantes fiscales digitales (CFDI) por operaciones que no existen: servicios que no se prestaron, mercancías que no se entregaron. El objetivo detrás de ese mecanismo puede ser aparentar gastos, mover dinero entre cuentas o reducir artificialmente el pago de impuestos.
La conexión entre los flujos millonarios de las tres empresas investigadas y estos emisores de facturas simuladas es uno de los ejes sobre los que la FEMDO construye su caso.
La acción paralela del SAT
En paralelo a la investigación penal, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha tomado medidas en el ámbito fiscal. La autoridad canceló autorizaciones vinculadas al esquema y está exigiendo a las partes involucradas que comprueben la realización de actividades reales para conservar cualquier beneficio fiscal que hubieran obtenido.
El gobierno federal también señala que algunas de las empresas involucradas usaban recursos donados por organizaciones civiles para contratar personal, lo que amplía el alcance de la investigación más allá del ámbito estrictamente tributario.
Por qué este caso importa más allá de los montos
El caso de Optimización Dalga, Lovies y OHAT ilustra cómo operan los esquemas de lavado de activos cuando se apoyan en el sistema fiscal: empresas constituidas formalmente, con registros ante notario, que realizan decenas de miles de transacciones bancarias y se vinculan con emisores de comprobantes fiscales simulados para dar apariencia de legalidad a flujos de dinero de origen desconocido.
Para las autoridades fiscales, este tipo de casos refuerza la relevancia del monitoreo de EFOS y la verificación de que las deducciones y acreditamientos que hacen los contribuyentes correspondan a operaciones reales. Quien deduce facturas de empresas incluidas en ese listado no solo pierde la deducción: puede quedar vinculado a una investigación más amplia si los flujos de dinero apuntan en esa dirección.
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