El Contribuyente
Síguenos
empty

Causa RIF cierre de 30,000 tienditas

Don Tomás es uno de los miles comerciantes que se vio obligado a cerrar su local, conoce su historia



5 marzo, 2015



Luego de 22 años de servicio, la tienda de abarrotes “Alex” bajó sus cortinas. ¿Las razones? La carga económica que implicaba el pago de impuestos y la competencia de las tiendas de autoservicio.

“Dijeron que uno tenía que trabajar ya sólo por correo electrónico y no sé qué tanto; dar facturas. Y yo dije, bueno, no tiene caso que uno esté haciendo tanto ridículo. Si el negocio no nos da para comer, menos para andar comprando el equipo para facturar (…) mejor optamos por cerrar”, dijo don Tomás Serrano, de 72 años, quien por más de 20 años atendió diariamente su tienda, ubicada en el norte de la Ciudad de México.

"Si el negocio no nos da para comer, menos para andar comprando el equipo para facturar (…) mejor optamos por cerrar”, dijo don Tomás Serrano

Así como la tiendita “Alex”, más de 30,000 negocios con el mismo giro han cerrado por las exigencias fiscales que se les han impuesto en el marco del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), aseguró la Asociación Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec).

De acuerdo con dicha asociación, el cierre de misceláneas ha dejado sin trabajo a alrededor de 56,000 personas.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha reportado un aumento progresivo de contribuyentes en  el RIF -4 millones 319,157 hasta enero pasado-, pero la Anpec aseguró que sólo en lo que va de 2015, más de 850,000 pequeños no lograron incorporarse a dicho régimen tributario, por lo que las actividades comerciales informales  se han elevado.

“No puede ser que quieran hacer un cambio tan dramático, que exige un proceso cultural importante; no reconocen que las cosas no están en su mejor momento en el país. Buscan aplicar un esquema de recaudación y una política fiscal cuando no hay una condición económica favorable (…) no hay sensibilidad en la Secretaría de Hacienda”, afirmó el titular de la Anpec, Cuauhtémoc Rivera Rodríguez.

La Anpec  indicó que además de las exigencias fiscales a los pequeños comercios, la aplicación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a refrescos y alimentos con alto contenido calórico ha impactado directamente a los consumidores, además de los pequeños comerciantes.

El  52% de los productos que se venden en las “tienditas de la esquina” pertenece a las categorías gravadas.

El aumento en el costo de la comida chatarra y de refresco afectó a las tienditas, dice don Tomás, quien explicó que ganaba una lata de refresco por cada 6 que vendía; mientras que por cada bolsa de papas fritas, su ganancia era alrededor del 17%.

Don Tomás pagaba alrededor de 12,000 pesos anuales por concepto de impuestos, mientras que sus ventas eran de alrededor de 6,000 pesos al mes, de los cuales tenía que destinar un porcentaje a  la adquisición de los productos que ofrecía en su tienda.

“El último día que trabajamos la tienda (en octubre de 2014), yo recuerdo que le pregunté a mi esposa en la tarde: ‘oye, ¿cuánto vendimos?’ y me dijo: -dos pesos-; le digo, ‘¡¿cómo dos pesos?!’, -sí, dos pesos nada más, el señor de enfrente vino a comprar dos sobres de manzanilla y fue todo lo que vendimos-. Le dije que íbamos a cerrar la tienda”, dice don Tomás, cuya manutención ahora depende de sus hijos. 

Según datos de la Canacope, hasta 2011, los adultos mayores de 60 años representaban el 17% del total de comerciantes propietarios de pequeños comercios y de acuerdo con la Anpec, las “tienditas de la esquina”, son el canal tradicional de adquisición de productos para los consumidores de recursos más bajos. 





Suscríbete a El Fiscoanalista (novedades y jurisprudencias en materia fiscal y laboral) y a nuestro canal de YouTube.



Te puede interesar

Recomiendan uso de “Validador de RFC” para la factura 4.0

El CFDI 4.0 será obligatorio en julio y estos son los cambios en la facturación

El pago de los gastos de un juicio mercantil por indemnización está exento del ISR

El SAT crece la recaudación de ISR con mayor fiscalización

Hasta 80% de empresas no podrá deducir su nómina