el Contribuyente

¿Qué son las deducciones de impuestos y cómo funcionan?

Foto: Shutterstock

Las deducciones de impuestos son uno de los métodos más eficaces para cuidar tus finanzas personales.


En México los principales impuestos que pagamos son el impuesto al valor agregado (IVA) y el impuesto sobre la renta (ISR). El primero es un impuesto indirecto con una tasa del 16% que se cobra sobre el consumo de ciertos productos y servicios. El segundo es un impuesto directo, lo que quiere decir que grava directamente las fuentes de riqueza, como los salarios o las utilidades de las empresas.

El ISR, a diferencia del IVA, tiene tasas variables, que dependen de si se trata de una persona moral (a quienes se aplica una tasa fija del 30%) o una persona física (cuya tasa varía dependiendo del nivel de ingresos). Es en el contexto del pago del ISR que hablamos de las deducciones de impuestos o, dicho de forma correcta, de las deducciones de gastos. Éstas son todos los gastos que la autoridad ha determinado que pueden restarse de los ingresos tenidos en el ejercicio con la finalidad de pagar menos impuestos.

Para calcular el monto de ISR por pagar, primero se debe hallar la fracción de los ingresos sobre la que se calcula el impuesto, a la que se le denomina base gravable o resultado fiscal. En el caso de las personas morales, para obtener el resultado fiscal primero debemos restar a los ingresos acumulables las deducciones autorizadas y las participaciones de los trabajadores en las utilidades de la empresa. Al resultado de esta operación se le denomina utilidad fiscal.

Posteriormente, a la utilidad fiscal se le podrán restar las pérdidas fiscales de ejercicios pasados (de haberlas), con lo que obtenemos el resultado fiscal, sobre el que se aplicará la tasa del 30% de ISR.

En el caso de personas físicas como asalariados, el cálculo suele ser más sencillo, pues únicamente hay que restar las deducciones autorizadas a los ingresos a los que se les aplica el impuesto. Sin embargo, cabe señalar que hay casos distintos.

Veamos un par de ejemplos

Personas morales

Supongamos que una cadena de restaurantes llamada Los Pollos Hermanos obtuvo ingresos acumulables por 100 millones de pesos en 2017 y, debido a que hizo una expansión considerable durante el ejercicio, hizo gastos deducibles por 50 millones de pesos. Además repartió entre sus trabajadores utilidades por 5 millones de pesos. Sin embargo, Los Pollos Hermanos es una empresa sin pérdidas fiscales que pueda utilizar para reducir aún más su base gravable

Ingresos acumulables 100,000,000
(–) Deducciones autorizadas 50,000,000
(–) Utilidades repartidas 5,000,000
(=) Utilidad fiscal 45,000,000
(–) Pérdidas fiscales 0
(=) Resultado fiscal 45,000,000

Como puede verse en el ejemplo anterior, Los Pollos Hermanos tuvieron gastos deducibles por la mitad de sus ingresos acumulables, lo que por sí sólo redujo la cantidad de impuestos que tienen que pagar en 50%.

Si sólo hubiéramos restado de los ingresos acumulables las utilidades repartidas, habríamos obtenido un resultado fiscal de 95 millones, con lo que aplicando la tasa del 30% de ISR, el impuesto a pagar habría sido de 28.5 millones de pesos. Sin embargo, al reducir la base gravable a 45 millones, el impuesto a pagar es de 13.5 millones de pesos.

Personas físicas

Luis es un diseñador gráfico con un sueldo bruto mensual de 20 mil pesos. Al ganar 20 mil pesos mensuales, le corresponde pagar una cuota fija mensual de 1,271.87 pesos y una tasa sobre el excedente del límite inferior (que es de 12,009.95 pesos) del 21.36%. Esto quiere decir que el ISR que su patrón le retiene mes con mes es de 2,978.5 pesos, con lo que sus 20 mil pesos mensuales se desinflan hasta llegar a los 17,021.5 pesos. Su sueldo neto anual es de 240 mil pesos, la tarifa fija anual es de 15,262.49 pesos y la tasa sobre el excedente es la misma, de 21.36%. La cantidad de dinero que paga por concepto de ISR al año normalmente sería de 35,742.

Ingreso gravable 240,000
(–) Deducciones autorizadas 20,000
(=) Resultado fiscal 220,000

Sin embargo, Luis decidió hacer su declaración anual por su cuenta para tener la oportunidad de deducir sus gastos personales, tales como gastos médicos y colegiaturas, mismos que ascendieron a 20 mil pesos durante el año. De esta forma, la base gravable de Luis se redujo a 220 mil pesos, con lo que su impuesto anual se redujo a 31,470.6 pesos y el fisco tuvo que devolverle la diferencia de 4,272 pesos.

Para poder deducir gastos es muy importante que primero sepas qué gastos son deducibles. Además, tienes que contar con los CFDI con los requisitos fiscales en orden.


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