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Alerta fiscal: trabajadores detectan altas en RESICO sin consentimiento

(Imagen: El Contribuyente)

Trabajadores descubren alta en RESICO sin autorización. Riesgos fiscales, seguridad social y cómo detectarlo. Guía de acción para empleados.

Un trabajador descubrió hace poco que estaba registrado en el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) sin haberlo solicitado. No lo supo hasta que intentó cambiar de empleo y revisó su información ante el SAT. Para ese momento, la irregularidad ya llevaba meses activa. Y él nunca fue informado.

Lo que comenzó como un caso aislado resultó ser una práctica más común de lo que se pensaba. Otros trabajadores empezaron a reportar situaciones similares en redes y grupos de discusión. La pregunta que todos hacen: ¿cómo es posible que alguien esté dado de alta en un régimen fiscal sin su consentimiento?

La respuesta es incómoda. Es posible porque los trabajadores entregan credenciales que no deberían entregar.

¿Cómo comienza el problema?

En el caso reportado, el trabajador fue contratado en una empresa pequeña. Como parte del proceso de onboarding, le pidieron que entregara su firma electrónica (e.firma). No solo la clave, sino también los archivos .cer y .key. Con eso, dijeron, “podríamos hacer los trámites fiscales más rápido”.

El trabajador entregó los documentos. Era su primer empleo. No sabía que era un error grave.

Tiempo después, notó algo extraño en sus depósitos de nómina. En lugar de recibir un pago único, recibía dos transferencias cada quincena. Una cantidad fija menor. Otra cantidad adicional. Los montos variaban, pero el patrón se repetía.

Preguntó a recursos humanos qué significaba eso. Le dijeron que era “forma de organizar la nómina internamente”. Continuó así durante varios meses.

El descubrimiento: RESICO activado sin autorización

Cuando comenzó a tramitar su cambio de empleo, decidió actualizar toda su información fiscal en el portal del SAT. Fue entonces cuando vio el aviso: estaba inscrito en el RESICO.

No lo solicitó. No lo autorizó. Simplemente estaba ahí.

El RESICO es un régimen fiscal diseñado para personas que trabajan por cuenta propia: consultores, freelancers, prestadores de servicios independientes. No para trabajadores que reciben salario de una empresa.

El hecho de que estuviera registrado significaba que parte de sus ingresos estaban siendo declarados como si fueran independientes, cuando en realidad era un trabajador subordinado.

¿Por qué una empresa haría esto?

El motivo detrás de esta práctica es ahorro fiscal. Mediante el esquema de dos depósitos, la empresa logra:

Resultado: la empresa paga menos. El trabajador también recibe lo mismo nominalmente, pero sin que se generen las aportaciones a seguridad social correspondientes.

Eso es simulación fiscal. Y es ilegal.

Los riesgos para el trabajador

1. Pérdida de derechos de seguridad social

Si solo una parte de tu salario se reporta como nómina, solo esa parte genera derechos en IMSS. La otra parte, reportada como ingreso RESICO, no genera aportaciones. Eso significa menos prestaciones, menos días de incapacidad cubiertos, menos fondo de pensión acumulado.

2. Exposición a sanciones del SAT

El SAT puede detectar que el esquema es irregular. Cuando eso ocurra, puede exigir pago de impuestos omitidos, más recargos y multas. El trabajador es el contribuyente responsable. Si la empresa desaparece o no paga, la deuda cae sobre ti.

3. Pérdida de control de tu información fiscal

Cuando entregas tu firma electrónica, alguien más puede realizar trámites en tu nombre. Cambios de régimen. Presentación de declaraciones. Solicitud de devoluciones de impuestos. Todo sin que tú tengas conocimiento o control. Es una vulnerabilidad completa.

4. Problemas al cambiar de empleo

Cuando solicitas inscribirte en un nuevo régimen (o simplemente como empleado), el nuevo patrón puede detectar que ya estabas en RESICO. Causa preguntas. Causa desconfianza. Puede complicar tu incorporación.

5. Antecedente en tu expediente fiscal

Una vez que el SAT detecta irregularidades, queda registro. Aunque corrijas la situación después, el SAT tendrá tu caso como “contribuyente que estuvo en esquema irregular”. Eso puede resultar en auditorías futuras más frecuentes o exhaustivas.

Los riesgos para la empresa

Aunque el trabajador carga con los riesgos más graves, la empresa también se expone:

No es una práctica sin consecuencias. Simplemente es una práctica que algunas empresas pequeñas utilizan porque creen que es “bajo el radar”. No lo es.

¿Cómo detectar si te está pasando?

Señal 1: Pagos divididos sin explicación clara

Si recibes dos transferencias que suman tu salario, pero una siempre es por el mismo monto y la otra varía, pregunta. Exige recibo de pago claro donde veas exactamente cómo se calcula cada cantidad.

Señal 2: Te pidieron tu firma electrónica

Ningún empleador legítimo necesita tu firma electrónica, contraseña, ni archivos .cer/.key. Eso es requisito del SAT solo si TÚ vas a presentar declaraciones directamente. Si eres empleado, la empresa la presenta, pero no necesita tus credenciales.

Señal 3: No ves tus aportaciones de seguridad social

Revisa tu portal de IMSS (www.imss.gob.mx). Verifica que tu patrón esté aportando sobre tu salario completo. Si aparecen aportaciones bajas, hay problema.

Señal 4: Descubrimiento accidental

Cuando revisas tu RFC en línea o intentas hacer un trámite, aparece que estás en RESICO. Eso es la peor señal: significa que ocurrió sin tu conocimiento.

¿Qué hacer si esto te ocurre?

Paso 1: Verifica tu estatus fiscal inmediatamente

Ingresa al portal del SAT (www.sat.gob.mx). Revisa tu situación fiscal. ¿Estás en RESICO? ¿En qué fecha te dieron de alta? ¿Quién realizó el trámite?

Paso 2: Documenta todo

Guarda copias de: tus recibos de pago, depósitos bancarios, correos con la empresa sobre nómina. Cualquier comunicación que evidencie cómo se pagaba tu salario. Esto será evidencia si necesitas presentar una queja después.

Paso 3: Comunica con tu empresa

Pregunta directamente. Di que descubriste que estás registrado en RESICO y que no lo solicitaste. Exige explicación. Exige que realicen el trámite de baja inmediatamente. Pide todo por escrito (correo, no conversaciones verbales).

Paso 4: Si la empresa no coopera, busca asesoría

Un contador o asesor fiscal puede revisar tu situación y ayudarte a entender qué hacer. En algunos casos, puede ser necesario presentar una queja ante el SAT sobre simulación fiscal. El SAT protege a trabajadores que fueron utilizados sin consentimiento en esquemas irregulares.

Paso 5: Solicita tu baja de RESICO

Aunque sea tu empresa la que lo activó, TÚ eres quien debe solicitarlo. Entra en línea al portal del SAT (o con apoyo de un contador) y solicita cambio de régimen: de RESICO a “Persona Física Sin Actividad Empresarial” o el que corresponda según tu situación.

La recomendación básica

Hay una regla de oro que protege a los trabajadores: nunca entregues tu firma electrónica a tu empleador. No la clave. No los archivos. No su contraseña. Nunca.

Si alguien te la pide, es una bandera roja. La firma electrónica es tu credencial fiscal más sensible. Es como entregar tu poder notarial a alguien que no confías completamente.

Las empresas legítimas no la necesitan. Utilizan sistemas de nómina que generan CFDI directamente. El trabajador recibe su recibo de pago electrónico. Punto. No se requiere que el trabajador entregue credenciales fiscales.

¿Qué dice la ley al respecto?

El Código Fiscal Federal establece que es obligación del contribuyente verificar que su información ante el SAT sea correcta. Pero también protege a trabajadores que fueron parte de esquemas sin su consentimiento explícito.

Si demuestras que la inscripción en RESICO fue sin tu autorización, el SAT puede considerarte víctima de irregularidad cometida por tu empleador. Eso cambia las responsabilidades fiscales y las sanciones que podrían aplicarte.

Un caso que refleja un patrón

Lo preocupante no es que un trabajador descubra esto. Lo preocupante es que hay evidencia de que es una práctica más común en empresas pequeñas, especialmente en sectores como restaurantes, comercio, servicios.

Empresas que creen que “si hacemos esto discretamente, el SAT no se entera”. El SAT se entera. A veces tarda. Pero cuando audita, audita con severidad.

Recomendaciones

Si trabajas para una empresa y tu patrón te pide tu firma electrónica, contraseña, o archivos fiscales: desconfía. No hay razón legítima para que los pida. Si te los pide de todas formas, comunícalo a recursos humanos por escrito y documenta la solicitud. Si no obtienes respuesta clara, busca asesoría externa.

Tu información fiscal es tuya. Tu seguridad social es tuya. Tus derechos de trabajador son tuyos. No los comprometas entregando credenciales a quien tenga acceso a cambiar tu estatus ante el SAT sin control.

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