¿El SAT persigue tandas? No. La autoridad desmiente rumores: las tandas no son investigadas ni sancionadas. Aclara información falsa que circuló.
En los últimos días circularon historias alarmistas sobre el SAT y las tandas. Que si había operativos, que si revisarían a participantes, que si habría multas. La tensión creció lo suficiente como para que el Servicio de Administración Tributaria saliera a desmentir públicamente la información falsa.
La claridad que proporciona el SAT es simple y directa: no investiga, no persigue ni sanciona a quienes participan en tandas. Nunca lo ha hecho y no lo hará. Lo que circuló en medios fue desinformación sin fundamento legal.
Qué son las tandas y por qué son tan usadas en México
Una tanda es un mecanismo de ahorro informal. Un grupo de personas acuerda contribuir una cantidad fija cada semana, quincena o mes. El dinero se reúne y se entrega completo a una persona cada ronda, rotando hasta que todos hayan recibido.
Es simple. Si diez personas acuerdan ahorrar 1,000 pesos cada semana, en la primera semana reúnen 10,000 pesos y se los dan a una persona. En la segunda semana, la misma cantidad va a otra. Y así hasta completar el ciclo.
Las tandas son populares porque son accesibles. No requieren banco, no hay requisitos complicados, no hay intereses. Es confianza mutua entre vecinos, amigos o compañeros de trabajo. Se estima que millones de mexicanos participan en tandas regularmente.
Qué dijo el SAT el 15 de enero de 2026
A través de una tarjeta informativa oficial fechada el 15 de enero de 2026, el SAT fue categórico. Explicó que la información alarmista que circulaba no tiene sustento legal alguno.
El organismo negó de forma explícita que existan:
- Operativos especiales contra tandas o participantes en tandas.
- Programas de revisión o auditorías focalizados en este tipo de ahorro.
- Mecanismos de supervisión o control relacionados con tandas.
El SAT también aclaró que las tandas no forman parte de sus objetivos de fiscalización, ni ahora ni en futuro previsible. Es decir: no están en la lista de cosas que el SAT intenta regular o investigar.
Por qué circuló la desinformación
No es clara la razón exacta de por qué creció el rumor. En redes sociales es común que versiones sin verificar se propaguen rápidamente, especialmente cuando generan temor.
Lo que sí es evidente: alguien originó la información falsa y cobró vida propia. Mensajes de Whatsapp, publicaciones en redes, comentarios en medios no verificados. Cada compartida añadía credibilidad falsa a algo que nunca sucedió.
Este tipo de desinformación es particularmente peligrosa porque afecta a millones de personas. Si alguien cree realmente que participar en una tanda puede resultar en auditoría o multa, detiene su participación.
La posición del SAT: certeza, no temor
El SAT aprovechó para reiterar algo importante sobre su función. La autoridad dijo que existe para brindar certeza y claridad, no para generar temor en la población.
Esto es un reconocimiento implícito de un problema real: la desinformación crea incertidumbre fiscal. Las personas no saben qué es legal y qué no. Entonces modifican comportamientos, dejan de hacer cosas que son legales, viven con estrés innecesario.
Por eso el SAT salió a aclarar públicamente. No porque sea controversial (no lo es), sino para frenar la desinformación antes de que cause más daño.
¿Las tandas tienen alguna implicación fiscal?
Una pregunta legítima es: ¿hay algo fiscal en las tandas? La respuesta es sutilmente diferente a lo que el SAT aclaró.
Las tandas en sí no son ingresos. Cuando recibes tu parte de la tanda, es dinero que tú mismo aportaste previamente, rotando entre el grupo. No es ingreso nuevo, no es ganancia, no genera obligación fiscal.
Dicho esto: si alguien invierte ganancias de una tanda en un negocio que genera ingresos, esos ingresos sí son gravables. Pero eso es una cuestión distinta. La tanda misma nunca lo fue.
Recomendación final: solo participa en tandas que confíes
El SAT aclaró que las tandas son legales. Pero eso no significa que toda tanda sea segura. La recomendación es de sentido común:
Participa en tandas donde confías en los integrantes. Conocer a quién le das tu dinero reduce riesgo de fraude. Una tanda entre desconocidos es más riesgosa: alguien podría desaparecer con el dinero.
Si es posible, documenta el acuerdo por escrito, aunque sea simple. Quiénes participan, cuánto aporta cada uno, en qué orden se distribuye. No para convencer al SAT, sino para protegerse entre ustedes.
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