Las redes sociales generan interés, pero las ventas suelen cerrarse en conversaciones directas. El cliente encuentra un producto que le gusta en Instagram, pero luego llega la parte confusa en la que tiene que buscar el número de contacto, agendarlo y abrir WhatsApp; todo eso antes de poder enviar el primer mensaje. Cada obstáculo al que se enfrenta es una oportunidad de ventas perdida. La estrategia más efectiva consiste en incorporar enlaces que lleven directamente de la publicación al chat, eliminando pasos intermedios que provocan abandono.
Por qué las redes sociales no son suficientes
Instagram, Facebook y TikTok son herramientas muy útiles para promocionar productos y desarrollar una audiencia. No obstante, cerrar ventas utilizando estas plataformas tiene sus limitaciones. Los mensajes de las redes sociales se abren con menos frecuencia que los mensajes de WhatsApp, y muchas personas consideran que estos últimos son más cómodos.
El verdadero poder reside en unir ambos mundos, es decir, utilizar las redes sociales para llamar la atención y el poder de WhatsApp para convertir esa atención en transacciones. Cuando esta conexión se gestiona a través de una API para WhatsApp, es posible identificar qué contenidos generan conversaciones reales y ajustar la estrategia en función de ese comportamiento. Sin embargo, el enlace entre ambos debe ser fluido.
Formas de vincular Instagram a WhatsApp correctamente
El primer paso es habilitar el botón de contacto en el perfil de Instagram. Esta función ofrece a los visitantes la oportunidad de empezar a comunicarse con un solo click. Sin embargo, pocas empresas terminan configurando esta herramienta básica.
Además de estos botones que se encuentran en el perfil, también existe la opción de crear stickers para las historias que enlazan directamente con WhatsApp. Una vez que una empresa ha publicado un anuncio o un nuevo producto en sus historias, ahora puede añadir un sticker que diga «Envíame un mensaje».
Estrategia de contenido en redes sociales
Sin embargo, no todos los tipos de contenido deben incluir una llamada a la acción (CTA) para contactar. El truco está en encontrar el equilibrio entre compartir contenido valioso y publicaciones comerciales. Una regla común es la proporción 80/20: 80% de contenido útil, 20% de venta directa.
En las publicaciones comerciales, el CTA siempre debe ser específico. En lugar de “Contáctanos”, usar “Envía un WhatsApp para apartar el tuyo” o “Pregunta disponibilidad por WhatsApp” genera más interacción con el usuario porque indica exactamente qué hacer.
Las historias de Instagram ofrecen un área de reflexión para añadir enlaces directos. Crear una categoría de “Contacto” o “Pedidos” con stickers que lleven a WhatsApp mantiene esa opción siempre visible, independientemente de las publicaciones temporales.
Automatización para una mejor experiencia
Cuando un cliente llega a WhatsApp desde redes sociales, es preferible que reciba una respuesta incluso cuando los agentes no estén disponibles. Estos mensajes de bienvenida confirman que el mensaje fue recibido y establece expectativas sobre el tiempo aproximado de respuesta.
Estos mensajes pueden incluir información útil, como un catálogo digital, una lista de preguntas frecuentes o un menú de opciones que ayuden a clasificar su consulta. De esta manera, cuando el agente vuelve a hablar con el cliente, ya entiende cuáles son sus necesidades.
Medición y optimización
La integración entre las redes sociales y WhatsApp va más allá del proceso de instalación inicial. El análisis constante permite identificar lo que funciona y lo que se debe mejorar. ¿Dónde se inician la mayoría de las conversaciones en términos de tipos de publicaciones? ¿Durante qué periodos del día se puede obtener el mayor nivel de interacción? ¿Cuántos de los chats iniciados dan lugar a una conversión?
Las herramientas de análisis ayudan a realizar un seguimiento de todo el recorrido del cliente: vio una publicación en Instagram, hizo clic en una URL de esa publicación, inició una conversación en WhatsApp y, finalmente, realizó una compra. Cuando este proceso se gestiona desde un CRM para WhatsApp, el embudo se vuelve visible y permite optimizar cada etapa.
Las redes sociales posicionan el negocio frente a potenciales clientes. WhatsApp facilita la conversación que cierra la venta. Conectar ambos canales de forma estratégica maximiza el retorno de inversión en marketing digital.
