Las conductoras de Uber ganan menos que los hombres

Foto: Shutterstock

Un estudio reveló que las mujeres perciben 1.24 dólares menos por hora que los hombres. Estos son los motivos.


No es ninguna novedad que las mujeres suelen ganar menos dinero que los hombres por realizar el mismo trabajo. Se ha dicho incansablemente en el Foro Económico Mundial y, en el caso de México en particular,  instituciones como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) lo han comprobado con cifras contundentes: su estudio Discriminación estructural y desigualdad social asegura que en nuestro país, las mujeres ganan en promedio (por hora) 34 por ciento menos que los hombres por hacer las mismas labores. Pero esta semana, un estudio realizado por académicos de la Universidad de Standford, la Universidad de Chicago y el equipo de Uber ha demostrado que aún los algoritmos de un sistema tecnológico (que, en teoría, es incapaz de discriminar) puede acentuar la brecha salarial.

En la investigación se analizaron datos sobre las ganancias de alrededor de 1.8 millones de conductores y los resultados dejaron con la boca abierta incluso a los miembros de la compañía: el algoritmo que determina cuánto debe ganar cada conductor -que no toma en cuenta el género, la raza o la edad de los conductores, por ejemplo- le asigna una tarifa 1.24 dólares menor por hora de trabajo a las mujeres en comparación con los hombres. Luego de que estudiaron a profundidad los motivos de esta brecha, los investigadores descubrieron que entre las conductoras y los conductores hay ciertas diferencias: las mujeres manejan más despacio, pasan menos horas al volante y no le dan preferencia a las zonas de alto consumo. Con los hombres sucede exactamente lo contrario. El gran hallazgo fue que, aunque el algoritmo no discrimina entre mujeres y hombres, sí le da una mejor tarifa a los conductores que considera “más experimentados”, es decir, justamente a quienes conducen más rápido, le dedican más horas al servicio y pasan mucho tiempo en zonas de alto consumo.



John List, uno de los principales autores del estudio, aseguró que las diferencias en el comportamiento entre hombres y mujeres se deben a que las mujeres suelen tener mayores limitaciones para desarrollarse laboralmente. “Los hombres trabajan más horas y hacen más viajes que las mujeres. ¿Por qué? En gran parte porque las mujeres tienen más obligaciones, por ejemplo, llevar a los hijos a la escuela en las mañanas. O porque tienen que llevarlos a la clase de futbol en la tarde. Esas responsabilidades no dejan que las mujeres adquieran experiencia. Como creadores de políticas públicas, debemos buscar la manera de aliviar esas limitaciones”, señaló el experto en una entrevista de radio.

Este estudio sobre las ganancias de los conductores de Uber no sólo demostró que hasta en el más inocente algoritmo puede estar presente la discriminación de género, también arroja luz sobre la triste realidad de la doble jornada: las trabajadoras no pueden crecer laboral y económicamente porque deben dedicar una gran parte de su tiempo a los cuidados familiares y a los quehaceres del hogar.

Con información de The Verge

Suscríbete al canal de YouTube de El Contribuyente.



Deja un comentario








Las conductoras de Uber ganan menos que los hombres

Foto: Shutterstock

Un estudio reveló que las mujeres perciben 1.24 dólares menos por hora que los hombres. Estos son los motivos.


No es ninguna novedad que las mujeres suelen ganar menos dinero que los hombres por realizar el mismo trabajo. Se ha dicho incansablemente en el Foro Económico Mundial y, en el caso de México en particular,  instituciones como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) lo han comprobado con cifras contundentes: su estudio Discriminación estructural y desigualdad social asegura que en nuestro país, las mujeres ganan en promedio (por hora) 34 por ciento menos que los hombres por hacer las mismas labores. Pero esta semana, un estudio realizado por académicos de la Universidad de Standford, la Universidad de Chicago y el equipo de Uber ha demostrado que aún los algoritmos de un sistema tecnológico (que, en teoría, es incapaz de discriminar) puede acentuar la brecha salarial.

En la investigación se analizaron datos sobre las ganancias de alrededor de 1.8 millones de conductores y los resultados dejaron con la boca abierta incluso a los miembros de la compañía: el algoritmo que determina cuánto debe ganar cada conductor -que no toma en cuenta el género, la raza o la edad de los conductores, por ejemplo- le asigna una tarifa 1.24 dólares menor por hora de trabajo a las mujeres en comparación con los hombres. Luego de que estudiaron a profundidad los motivos de esta brecha, los investigadores descubrieron que entre las conductoras y los conductores hay ciertas diferencias: las mujeres manejan más despacio, pasan menos horas al volante y no le dan preferencia a las zonas de alto consumo. Con los hombres sucede exactamente lo contrario. El gran hallazgo fue que, aunque el algoritmo no discrimina entre mujeres y hombres, sí le da una mejor tarifa a los conductores que considera “más experimentados”, es decir, justamente a quienes conducen más rápido, le dedican más horas al servicio y pasan mucho tiempo en zonas de alto consumo.



John List, uno de los principales autores del estudio, aseguró que las diferencias en el comportamiento entre hombres y mujeres se deben a que las mujeres suelen tener mayores limitaciones para desarrollarse laboralmente. “Los hombres trabajan más horas y hacen más viajes que las mujeres. ¿Por qué? En gran parte porque las mujeres tienen más obligaciones, por ejemplo, llevar a los hijos a la escuela en las mañanas. O porque tienen que llevarlos a la clase de futbol en la tarde. Esas responsabilidades no dejan que las mujeres adquieran experiencia. Como creadores de políticas públicas, debemos buscar la manera de aliviar esas limitaciones”, señaló el experto en una entrevista de radio.

Este estudio sobre las ganancias de los conductores de Uber no sólo demostró que hasta en el más inocente algoritmo puede estar presente la discriminación de género, también arroja luz sobre la triste realidad de la doble jornada: las trabajadoras no pueden crecer laboral y económicamente porque deben dedicar una gran parte de su tiempo a los cuidados familiares y a los quehaceres del hogar.

Con información de The Verge

Suscríbete al canal de YouTube de El Contribuyente.



Deja un comentario