Breve historia del Impuesto Sobre la Renta

El antepasado del ISR es un gravamen transitorio mucho menor al de hoy.

 

El antepasado del ISR es un gravamen transitorio mucho menor al de hoy.

 

Hoy en día el ISR es la principal fuente de ingresos tributarios del país. Quién diría que su origen se remonta a un inofensivo impuesto transitorio, que gravaba las actividades económicas de los contribuyentes con una tasa de apenas entre 1% y 4%.  Este impuesto, introducido en la Ley del Centenario, promulgada por Álvaro Obregón en 1921, únicamente tuvo una vigencia de cinco meses, durante los cuales recaudó una suma de 1,078,000 pesos. El dinero se usó para adquirir barcos para la marina de comercio nacional y para mejorar puertos mercantes y comunicaciones marítimas mexicanas.

 

Éste se imponía sobre los ingresos brutos de mexicanos y extranjeros cuyas fuentes de ingreso se encontraran en México. La tasa impositiva variaba, dependiendo de la actividad económica a la que se dedicara el contribuyente, aunque la tasa máxima era de apenas el 4%.

 

En 1924, con Álvaro Obregón aún en el poder, se creó una ley similar, aunque permanente, la Ley Para la Recaudación de los Impuestos Establecidos en la Ley de Ingresos Vigente sobre Sueldos, Salarios, Emolumentos, Honorarios y Utilidades de las Sociedades y Empresas. Fue con ésta que se introdujo la distinción entre personas físicas y morales. Además, los patrones empezaron a retener una parte de los ingresos de los asalariados para pagar las contribuciones al fisco. Con esta ley se gravó a las personas físicas con una tasa de entre el 1% y el 2%. La tributación de las personas morales dependía de la utilidad obtenida durante el año.

 

Fue hasta el año siguiente cuando el presidente Plutarco Elías Calles promulgó la Ley del Impuesto Sobre la Renta. Con el esquema de tributación introducido, el estado local y el municipio recibían cada uno 10% de lo tributado, con la condición de que estas entidades no gravaran las mismas fuentes de riqueza que el ISR. En caso de haber una concurrencia impositiva, las autoridades locales debían descontar una proporción equivalente al 10% del ISR otorgado por la federación.

 

En el reglamento se especificaban las deducciones autorizadas, las normas para la realización de las declaraciones obligatorias, entre otras. Es decir, no muy distinto a lo que sucede hoy en día.

 

La tasa ha cambiado a lo largo de los años. Ya en 1939 se introdujo un impuesto para personas morales con una tasa de hasta 35%, cuando tuvieran utilidades de más del 33% del capital invertido. En 1990, la tasa para personas morales era de 34%, mientras que la de las físicas era de hasta el 35%. Mientras que en 2017, la tasa para personas morales es del 30% y la de las físicas, de hasta 35%. Otro cambio relevante fue el introducido en 1964, cuando el ISR pasó de ser un impuesto cedular (con tasa variable según la actividad económica) a uno global (donde las rentas, sin importar su origen, se suman y se compensan los resultados).

 

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